Scarlett Johansson y la absurda polémica por interpretar a un hombre trans



Desde décadas pasadas el mundo del cine y la televisión ha jugado con personajes llenos de diversidad, como la vida misma. Pero ha sido en los últimos diez años el apogeo y una ferviente revolución lo que hemos vivido respecto a no encasillar los roles de género o las diferentes orientaciones sexuales, dando como resultado un amplio panorama de visibilidad que ha llegado a personas que tal vez jamás habían tenido ningún contacto con ello en el pasado, otras afortunadamente ahora son testigos del reflejo en una pantalla de figuras de las cuales pueden llegar a identificarse o situaciones muy parecidas que ellos (nosotros) han vivido, contadas mientras disfrutamos de un buen balde de palomitas desde nuestros cómodos asientos.

Una apuesta muy positiva y el resultado más claro de los avances de tantas luchas ha sido precisamente esto; normalizar el amplio espectro humano, demostrando que hay espacio suficiente (¡siempre lo hubo!) para todos.

A veces el afán de reclamo por más visibilidad (¡y con toda la razón del mundo!) puede llegar a cegar a algunas personas, haciendo que precisamente esta revolución se torne un poco errónea o no viendo el lado positivo de determinadas circunstancias.

La última en el barco de la eterna polémica ha sido Scarlett Johansson.

Apenas la semana pasada se daba a conocer la noticia que sería ella la encargada de encarnar a Dante “Tex” Gill, un hombre transexual que estuvo relacionado en negocios bastantes turbios asociados a la prostitución y trata de personas durante los años sesenta y setenta.

Cientos de tuits… o miles, han cargado contra nuestra querida Black Widow y la decisión tanto de la productora de elegirla y de ella por aceptar el papel.

Preguntas como: “¿Por qué no darle el rol principal a un actor trans?”

Los actores y actrices son eso… ¡Actores y actrices!

Profesionales que hacen su trabajo y se meten en la piel de alguien que no son con el único fin de entregarnos a los espectadores su mejor versión en su arte.

Salvo casos muy concretos como el de la talentosa Daniela Vega en “Una Mujer Fantástica” donde era de suma importancia que la protagonista fuese interpretada por una actriz trans y que el resultado salió más que satisfactorio (¡Venga ese Oscar para Chile!), no en todas las películas donde exista un personaje transexual o transgénero debe ser actuado por una actriz o actor con la misma identidad.

Seria algo contraproducente.

Imaginen que a Daniela sólo le ofrezcan trabajos de mujeres transgénero, ¿acaso no sería encasillarla como actriz y creer que no puede hacerse con el papel de una mujer cis, por ejemplo?

Ahí se encuentra la verdadera visibilidad. Donde no hay límites.

Ni todos los actores gays deben hacer de gay ni todos los actores hetero deben hacer de hetero.

Estoy seguro que el de Scarlett no será el último caso en estallar con olas en contra, pero debemos ampliar más nuestra visión de lo que es la verdadera visibilidad, representación e integración a la hora de apreciar no sólo el arte de contar historias, sino de como y quienes la hacen.

#transgenero #trans

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