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-- Infecciones de transmisión sexual (ITS) --

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- Clamidia

- Hepatitis B

- Virus del papiloma humano (VPH-HIV)

- Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA-VIH)

- Gonorrea

- Herpes

- Verrugas genitales

- Sífilis

- Tricomoniasis

- (Estamos trabajando en ello)

Clamidia

Las infecciones de transmisión sexual no discriminan. Aquí te diremos más información de la clamidia y cómo afecta a hombres y mujeres.

Existe mucha desinformación sobre algunas infecciones de transmisión sexual (ITS). Algunas personas creen que hay ITS que solo afectan a hombre o a mujeres, sin embargo, esto es falso. En este artículo te brindaremos algunos datos clave sobre la clamidia y de qué forma afecta tanto a hombres como a mujeres.

¿Qué es la clamidia?

Esta infección de transmisión sexual es provocada por la bacteria llamada Chlamydia trachomatis. En el gregario popular se tiene la creencia errónea de que la clamidia solo afecta a las mujeres. No obstante, esta infección también puede ser adquirida por hombres y causarles estragos de salud.

La forma de transmisión de la clamidia es por mantener relaciones sexuales con una persona que ha adquirido previamente la bacteria. Las vías de entrada de esta ITS son vaginal, anal y oral.

¿Cómo sé si he adquirido clamidia?

La infección puede ser asintomática, por lo que en ocasiones las personas no se percatan de que han adquirido clamidia. Asimismo, cuando se presentan síntomas, estos pueden aparecer hasta varias semanas después de que la bacteria ha ingresado al organismo. Sin embargo, en las mujeres se pueden presentar las siguientes señales:

  • secreción vaginal con dolor

  • ardor al orinar

  • dolor al tener relaciones sexuales

  • dolor en el abdomen bajo

  • secreción y dolor rectal

  • nauseas y fiebre

  • En los hombres los síntomas pueden incluir:

  • secreción del pene

  • ardor o comezón en la uretra

  • dolor al orinar

  • inflamación y dolor de los testículos

  • sangrado y dolor rectal

 

¿La clamidia se puede tratar?

Afortunadamente sí hay tratamiento para tratar esta infección de transmisión sexual. Si tú presentas los síntomas de la clamidia, lo mejor es acudir con un médico para que pueda indicarte el tratamiento adecuado. Esta infección se trata con antibióticos, pero debe ser un profesional de la salud quien indique el medicamento adecuado.

Cabe recalcar, que aun después de recibir el tratamiento se puede volver a adquirir clamidia si se tienen relaciones sexuales con una persona que ha adquirido la ITS.

¿Hay forma de evitar adquirir clamidia?

Sí, el uso del condón ayuda a reducir el riesgo de que la bacteria ingrese al organismo de una persona. Sin embargo, esto no elimina por completo las probabilidades de adquirir la infección de transmisión sexual.

Por último, según datos de la Biblioteca Nacional de Salud de Estados Unidos, as personas en mayor riesgo de adquirir esta ITS son las mujeres sexualmente activas mayores de 25 años y que tengan más de 1 pareja sexual y los hombres que tienen sexo con otros hombres. Por eso la importancia de usar condón.

La clamidia afecta a hombres y mujeres por igual. ¡Cuídense!

Fuentes: Biblioteca Nacional de Salud de Estados Unidos - Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades

 
Hepatitis B

¿Qué es la hepatitis B?


La hepatitis B es una infección que afecta al hígado. Esta ITS es provocada por el virus VHB. Es altamente peligrosa, ya que si no es bien tratada puede provocar la muerte. El virus de la hepatitis B puede llevar a que una persona desarrolle cirrosis hepática o cáncer de hígado.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente hay 257 millones de personas en el mundo con el virus de la hepatitis B. Sumado a ello, en 2015, esta infección cobró la vida de 885 mil personas.

¿Cuáles son los síntomas?


La infección por hepatitis B puede resultar asintomática. En algunos casos, las personas no presentan síntomas hasta después de seis meses de que se adquiere. No obstante, algunas de las señales de que tienes hepatitis B son:

  • falta de apetito

  • fatiga

  • fiebre

  • coloración amarilla de piel y ojos

  • orina oscura

  • náuseas

  • dolores musculares

Tratamiento y forma de prevención


Al principio de la infección no suelen administrarse medicamentos a las personas que han adquirido el virus. Sin embargo, es recomendable asistir con un profesional de la salud para estar pendiente de la evolución de la infección.

 

Aunado a esto, las personas con hepatitis B deben guardar reposo, mantener una alimentación sana y estar hidratados.

 

Y de acuerdo a la gravedad de la infección, el médico puede recetar antivirales para evitar que se presenten complicaciones.

La mejor forma de evitar la adquisición de hepatitis B es con la aplicación de la vacuna en contra de esta infección. El uso del condón también evita la transmisión de hepatitis B, pues el virus está presente en los fluidos del cuerpo.

La hepatitis B es una infección de transmisión sexual que no debe ser tomada a la ligera. ¡Cuídense!

 

 

Fuentes: Organización Mundial de la Salud y MedlinePlus

 
Virus del papiloma humano (VPH-HPV)

Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de virus relacionados entre sí. Pueden causar verrugas en diferentes partes del cuerpo. Existen más de 200 tipos. Cerca de 40 de ellos afectan a los genitales. Estos se propagan a través del contacto sexual con una persona infectada. Algunos de ellos pueden ponerle en riesgo desarrollar un cáncer.

 

Existen dos categorías de VPH transmitidos por vía sexual. El VPH de bajo riesgo causa verrugas genitales. El VPH de alto riesgo puede causar varios tipos de cáncer:

  • Cáncer de cuello uterino

  • Cáncer del ano

  • Algunos tipos de cáncer oral y de garganta

  • Cáncer de vulva

  • Cáncer de vagina

  • Cáncer del pene


Las infecciones por VPH son las infecciones de transmisión sexual más comunes en los Estados Unidos. Cualquier persona que ha sido activo sexualmente puede contraer el VPH, pero usted está en mayor riesgo si ha tenido muchas parejas sexuales o si ha estado con alguien que ha tenido muchas parejas. Debido a que es muy común, la mayoría de las personas se contagian con VPH poco después de ser sexualmente activos por primera vez.

Algunas personas desarrollan verrugas genitales por infección con VPH, pero otras no muestran síntomas. La mayoría elimina las infecciones de VPH en dos a tres años sin desarrollar cáncer. Sin embargo, algunas infecciones pueden persistir por muchos años. Estas infecciones pueden generar cambios en las células que, si no se tratan, pueden volverse cancerosas.

En las mujeres, las pruebas de Papanicolaou pueden detectar cambios en el cuello uterino que pueden convertirse en cáncer. Las pruebas de Papanicolaou, junto a los exámenes de VPH, son pruebas de detección del cáncer cervical.

El uso correcto de los preservativos de látex reduce en gran parte, aunque no elimina completamente, el riesgo de contraer y contagiar el VPH. La forma más confiable de evitar la infección es no tener sexo anal, vaginal u oral. Las vacunas pueden proteger contra varios tipos de VPH, incluyendo algunos de los que pueden causar cáncer.

 

 

NIH: Instituto Nacional del Cáncer

 
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA-VIH)

El VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana es un retrovirus que ataca al sistema inmunitario de la persona infectada. El sistema inmunitario es la defensa natural de nuestro cuerpo frente a los microorganismos infecciosos, como las bacterias, virus y hongos capaces de invadir nuestro organismo.

En concreto, el VIH ataca y destruye los linfocitos CD4, que son un tipo de células que forman parte del sistema inmune y que se encargan de la fabricación de anticuerpos para combatir las infecciones causadas por estos agentes externos.

¿Cómo se manifiesta la infección?

Una vez que el VIH entra en el organismo se producen una serie de fases:

  • Etapa 1: Infección aguda o precoz:

Dentro de las 2 a 4 semanas al principio de la infección por el VIH, en algunos casos, las personas pueden sentirse enfermas como si tuvieran la gripe y esto puede durar algunas semanas. Esta es la respuesta natural del cuerpo a la infección. Cuando una persona tiene una infección aguda por el VIH, tiene una gran cantidad de virus en la sangre y se puede transmitir la infección con mucha facilidad. Pero las personas con infección aguda a menudo no saben que están infectadas porque podrían no sentirse mal de inmediato.

  • Etapa 2: Fase intermedia o crónica:

Durante esta fase, el VIH sigue activo, pero se reproduce a niveles muy bajos, y las personas podrían no tener ningún síntoma ni sentirse enfermas. En las personas que no están tomando ningún medicamento para tratar el VIH, esta fase podría durar varios años; sin embargo, otras personas pueden pasar más rápido por esta etapa. Las personas que toman medicamentos para tratar el VIH, Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad, (TARGA) de la manera correcta, todos los días, pueden estar en esta etapa por varias décadas y no desarrollar sida. Es importante recordar que todavía se puede transmitir el VIH durante esta fase, aunque quienes que usan y mantienen una carga viral inhibida (o sea, que tienen un nivel de virus muy bajo en la sangre) tienen muchas menos probabilidades de transmitir el virus que aquellas que no tienen una carga viral controlada.

  • Etapa 3: Fase avanzada o de sida:

En esta fase, como consecuencia del grave deterioro del sistema inmunológico, la CV es elevada, los CD4 están por debajo de 200 copias y surgen las enfermedades oportunistas y/o neoplasias. En esta fase el VIH está venciendo la batalla y si la persona no es tratada desarrollará enfermedades que le pueden provocar la muerte.

Los virus no son capaces de reproducirse por sí mismos, necesitan utilizar a otros seres vivos para poder multiplicarse y sobrevivir. Cuando te infectas, el VIH se dirige a sus células diana, los CD4. Cuando encuentra un CD4, el virus se fija a la membrana de la célula y fusiona su cápside con la membrana celular, de modo que ahora puede introducir su material genético para que esta célula se ocupe de reproducirlo (multiplicarlo). Una vez ha comenzado la replicación, sale a sangre y se propaga por todo el cuerpo infectando otras células que también usarán para que multipliquen su material genético.

Cuando esta multiplicación se produce, hay copias del virus circulando por la sangre (el número de copias del virus es lo que se conoce como Carga Viral) y se reduce la cantidad de células CD4 del organismo, que acaba produciendo una deficiencia inmunitaria. En este momento el organismo pierde capacidad defensiva, provocando que la persona que lo sufre tenga más probabilidades de contraer otras infecciones o de desarrollar enfermedades relacionadas con el VIH, conocidas como enfermedades oportunistas. Están provocadas por agentes que, ante sistemas inmunes que funcionan con normalidad, no causan ninguna enfermedad. Solamente cuando el sistema inmunitario está muy debilitado, aprovechan la “oportunidad” para desarrollar infecciones

Se habla de inmunodeficiencia cuando el sistema inmunitario ya no puede cumplir su función de combatir las infecciones u otras enfermedades.

No existe una cura definitiva, por lo que el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica. Con la atención médica adecuada y tratamiento el VIH se puede controlar.

Los medicamentos contra el VIH impiden que el virus se reproduzca (se replique), lo que reduce la carga viral. Al tener menos concentración del VIH en el organismo el sistema inmunitario tiene más posibilidad de recuperarse y aunque no se llega a eliminar del todo el virus del cuerpo, el sistema inmunitario está lo suficientemente fuerte como para combatir las infecciones y ciertos tipos de cáncer relacionados con el VIH. El tratamiento además reduce el riesgo de transmisión del VIH.

El hecho de tratar la enfermedad lo antes posible y la gran evolución que han experimentado los fármacos para el VIH, ha hecho que la esperanza de vida de estos pacientes sea cada vez mayor.

Por el contrario, las personas que no reciben tratamiento permitirán que el virus se extienda por su cuerpo, debilitando gravemente el sistema inmunitario y pudiendo llegar al estadio sida. Además, la carga viral en sangre es elevada y pueden propagar el virus.

VIH y sida no son sinónimos, tener VIH no significa tener sida. Estar infectado por el VIH significa que el virus está en tu organismo multiplicándose, lo que provoca que tu sistema inmunológico se debilite, pero no necesariamente que desarrolles una enfermedad.

El sida (síndrome de la inmunodeficiencia adquirida) es un conjunto de manifestaciones clínicas que aparecen cuando la inmunodeficiencia que provoca la infección del VIH es muy acusada, y nuestro sistema inmune es incapaz de defender a nuestro organismo. En la historia natural de la infección por VIH, el sida es la etapa más grave, y se caracteriza por la presencia de ciertas enfermedades oportunistas o neoplasias que pueden amenazar la vida del paciente.

Fuente: www.infosida.es

 
Gonorrea

La gonorrea es una infección bacteriana común que se cura fácilmente con antibióticos. Se transmite por vía sexual y la mayoría de las personas que la padecen no tienen síntomas.


Es una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes.


La gonorrea es una infección de transmisión sexual muy común que afecta especialmente a adolescentes y personas de entre 20 y 30 años. La gonorrea también es conocida como blenorragia.

Esta infección se propaga mediante el sexo vaginal, anal y oral. La bacteria se encuentra en el esperma (semen), el líquido preeyaculatorio,  las secreciones vaginales. Puede infectar el pene, la vagina, el cuello uterino, el ano, la uretra, la garganta y los ojos (aunque es raro). La mayoría de las personas con gonorrea no presentan síntomas y se sienten perfectamente bien, de modo que es posible que no sepan que están infectadas.

Por lo general, la gonorrea se cura fácilmente con antibióticos. Pero si no tratas la infección a tiempo, aparecerán problemas más graves de salud en el futuro. Por ese motivo es tan importante realizar pruebas de ETS. Cuanto antes sepas que tienes gonorrea, más pronto te librarás de ella.

Puedes prevenir la gonorrea si usas condón cada vez que tienes sexo.

¿Cómo se contagia la gonorrea?


Por lo general, la gonorrea se contagia por tener sexo sin protección con alguien que está infectado. Se propaga cuando el semen el líquido preeyaculatorio y las secreciones vaginales entran en contacto con los genitales, el ano o la boca o ingresan en estos. La gonorrea se transmite aun cuando el pene no penetra completamente en la vagina o el ano.

Las vías principales de contagio son el sexo vaginal, el sexo anal, o el sexo oral. También te puedes contagiar por tocarte los ojos si tienes secreciones infectadas en la mano. La gonorrea también se puede transmitir al bebé durante el parto si la madre está infectada.

La gonorrea no se propaga por un contacto casual, de modo que NO PUEDES contraerla por compartir alimentos o bebidas, ni por dar un beso, dar un abrazo, tomarse de la mano, toser, estornudar o sentarte en un inodoro.

Muchas personas con gonorrea no tienen ningún síntoma, pero pueden transmitir la infección a otros. De manera que usar condones o barreras de látex bucales cada vez que tienes sexo es la mejor manera de prevenir la gonorrea, incluso si tu pareja y tú parecen tener muy buena salud.

La gonorrea no siempre presenta síntomas


Es una enfermedad silenciosa, ya que tanto tú como tu pareja pueden no tener síntomas o los signos pueden ser tan leves que ni siquiera los notes. A veces, los síntomas de la gonorrea se confunden con los de otras infecciones. Muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que tienen gonorrea: este es uno de los motivos por los cuales es una infección tan común (y de por qué es tan importante hacerse los exámenes).

La gonorrea puede ocasionar problemas más graves de salud e incluso causar infertilidad si no la tratas. Sin embargo, usualmente es fácil de curar con medicamentos. Por eso es tan importante que te realices pruebas de ETS, sin importar lo saludable que te sientas.

Síntomas de la gonorrea


La mayoría de las personas con vagina que contraen gonorrea no tienen síntomas. Si muestran síntomas de gonorrea, estos aparecen alrededor de una semana después de haber contraído la infección. Estos incluyen lo siguiente:

  • Dolor o ardor al orinar

  • Flujo vaginal anormal que puede ser amarillento o con sangre

  • Sangrado entre periodos menstruales

Las personas con pene son más propensas a tener síntomas si contraen gonorrea. Habitualmente, los síntomas aparecen dentro de la semana posterior a haber contraído la infección. Estos incluye lo siguiente:

  • Secreción amarilla, blanca o verde del pene

  • Dolor o ardor al orinar

  • Dolor o hinchazón en los testículos


La gonorrea también puede infectar el ano si tienes sexo anal o puedes propagar la infección al ano desde otra parte del cuerpo (por ejemplo, al limpiarte después de ir al baño). La gonorrea anal no suele presentar síntomas. No obstante, los signos de gonorrea en el ano pueden incluir:

  • Picazón en, o alrededor del ano

  • Secreción del ano

  • Dolor al defecar


Las infecciones en la garganta causadas por gonorrea tampoco suelen provocar síntomas. Si aparecen algún síntoma, generalmente es solo dolor de garganta.

Si tú o tus parejas sexuales tienen cualquiera de estos síntomas, acude a una enfermera, un médico o a los Centros de salud de Planned Parenthood locales. Es muy importante que te hagas examinar si estás embarazada. La única manera de saber con seguridad si tienes gonorrea es hacerte una prueba.

¿Cómo puedo evitar contraer gonorrea?


La gonorrea se contagia a través de las secreciones sexuales como el semen, el líquido preeyaculatorio y los fluidos vaginales. De modo que la mejor manera de evitar la gonorrea y otras ETS es no tener sexo vaginal, anal u oral. Sin embargo, la mayoría de las personas tienen relaciones sexuales en algún momento de sus vidas, por lo que es importante saber cómo se puede tener sexo seguro. El uso de protección cuando tienes sexo realmente reduce las probabilidades de contagio de una enfermedad de transmisión sexual.

Hacerte las pruebas de ETS periódicamente es otra buena manera de cuidar tu salud.

¿Cómo me aseguro de no transmitirle gonorrea a nadie?


Si descubres que tienes gonorrea, no te asustes. La gonorrea se puede curar, y hay algunas formas de asegurarse de no contagiarla a otras personas.

Diles a tus actuales y anteriores sexuales que tienes gonorrea para que ellas también se hagan las pruebas y reciban tratamiento.


No tengas relaciones sexuales con NADIE hasta que hayas terminado todo el tratamiento.


Tus parejas sexuales también deben tratarse antes de tener relaciones sexuales con alguien, incluyéndote.


Una vez que hayas finalizado el tratamiento y vuelvas a tener relaciones sexuales, sigue siendo recomendable usar condones cada vez que tengas sexo.


Decirle a alguien que tienes gonorrea no es divertido, pero la infección es MUY común y puede curarse fácilmente, de modo que trata de no sentir vergüenza ni estresarte demasiado por ello. Una vez que lo hablen, ambos podrán hacerse el tratamiento y continuar con sus vidas.

Fuente: www.plannedparenthood.org

 
Herpes

El herpes es una infección común.


El herpes una infección extremadamente común que permanece en el organismo de por vida. Más de la mitad de los estadounidenses tienen herpes oral y 1 de cada 6 estadounidenses tiene herpes genital. Por tanto, es probable que conozcas a varias personas con herpes.

El herpes es causado por dos virus diferentes pero similares: el herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el herpes simple tipo 2 (VHS-2).  Ambos pueden hacer que aparezcan llagas en y alrededor de la vulva, la vagina, el cuello uterino, el ano, el pene, el escroto, las nalgas, la cara interna de los muslos, los labios, la boca, la garganta y, rara vez, en los ojos.

El herpes se contagia por el contacto de piel a piel con áreas infectadas, con frecuencia durante el sexo vaginal, oral, anal y al besarse. El herpes provoca brotes de ampollas o llagas dolorosas que causan picazón y que aparecen y desaparecen. Muchas personas con herpes no notan las llagas o las confunden con otra cosa, por lo que no saben que están infectadas. Puedes transmitir el herpes aun cuando no tienes llagas o síntomas.

El herpes no tiene cura, pero hay medicamentos que calman los síntomas y que disminuyen las posibilidades de contagiar el virus a otras personas. Lo bueno es que los brotes suelen ser menos frecuentes a medida que pasa el tiempo y, aunque en ocasiones puede ser incómodo y doloroso, el herpes no es peligroso. Las personas con herpes tienen relaciones, sexo y viven una vida totalmente sana.

¿Cuál es la diferencia entre el herpes genital y el herpes oral?


Dado que hay dos tipos del virus del herpes simple (el VHS-1 y el VHS-2) que pueden vivir en muchas regiones del cuerpo, mucha gente no tiene del todo claro cómo llamar a estas infecciones. En realidad, es muy sencillo:

Cuando el VHS-1 o el VHS-2 infectan tu área genital (vulva, vagina, cuello uterino, ano, pene, escroto o áreas cercanas) se denomina herpes genital.


Cuando el VHS-1 o el VHS-2 infectan los labios, la boca y la garganta o áreas cercanas, se denomina herpes oral. Las llagas del herpes oral, a veces, reciben el nombre de úlcera bucal o herpes febril.


El VHS-1 suele provocar herpes oral y el VHS-2, herpes genital: cada cepa tiene un área en la que prefiere vivir. Sin embargo, ambos tipos del virus pueden infectar cualquiera de las dos áreas. Por ejemplo, puedes contraer el VHS-1 en los genitales si alguien con úlcera bucal te hace sexo oral. También puedes contraer el VHS-2 en la boca si le practicas sexo oral a alguien con el VHS-2 en el área genital.

¿Cómo se contagia el herpes?


El herpes se contagia fácilmente por el contacto de piel a piel con alguien que tiene el virus. Te contagias cuando tus genitales o tu boca entra en contacto con los genitales o la boca de otra persona, normalmente durante el sexo oral, anal o vaginal.

El herpes se transmite aun cuando el pene o la lengua no penetran completamente en la vagina, el ano o la boca. No es necesario eyacular para transmitir el herpes.


Basta con que haya un rápido contacto de piel a piel. También puedes contagiarte por besar a alguien que tiene herpes oral.

La piel de los genitales, la boca y los ojos pueden infectarse con facilidad. Otras áreas de la piel pueden infectarse si el virus del herpes encuentra una forma de entrar, por ejemplo a través de cortaduras, quemaduras, erupciones u otras llagas.

No es necesario tener relaciones sexuales para contraer el herpes. En ocasiones, el herpes puede transmitirse por una vía no sexual, como cuando un padre con herpes le da un beso en los labios a su hijo. La mayoría de las personas con herpes oral se contagiaron cuando eran niños. La madre puede transmitirle herpes genital a su bebé durante el parto vaginal, aunque no es muy habitual.

También puedes propagar el herpes a otras partes del cuerpo si te tocas una llaga y luego la boca, los genitales o los ojos sin lavarte las manos. También puedes transmitirle el herpes a otra persona por esta vía.

El herpes es más contagioso cuando hay llagas abiertas y húmedas, pues la secreción de las ampollas propaga fácilmente el virus. Pero el herpes también puede propagarse y pasar a otras personas cuando no hay llagas y la piel se ve perfectamente normal.

La mayoría de las personas se contagian el herpes de personas que no tienen llagas. El herpes puede vivir en el organismo durante años sin provocar síntomas, por lo que es muy difícil saber con certeza cuándo y cómo te contagiaste. Por ese motivo, tantas personas lo tienen; es una infección muy silenciosa.

Debido a que el virus muere rápidamente fuera del organismo, el herpes no se contagia por dar abrazos, darse la mano, toser, estornudar o sentarse en el asiento del inodoro.

El herpes puede no tener síntomas.


Es posible que tú o tu pareja no tengan síntomas visibles o perceptibles de herpes o que los signos sean tan leves que pasen inadvertidos. A veces, los síntomas del herpes se confunden con otras afecciones, como granos, pelos encarnados o gripe.

Los síntomas del herpes aparecen y desaparecen, pero eso no significa que la infección desaparezca ni que no puedas transmitirla a otras personas. Una vez contraído el herpes, este permanece en tu cuerpo de por vida.

Síntomas del herpes genital


El síntoma más común del herpes genital es un grupo de ampollas dolorosas o que provocan picazón en tu vagina, vulva, cuello uterino, pene, nalgas, ano o la cara interna de los muslos. Las ampollas revientan y se convierten en llagas. También puedes tener estos otros síntomas:

  • Ardor al orinar si la orina toca las llagas del herpes

  • Dificultad para orinar porque las llagas y la hinchazón bloquean la uretra

  • Picazón

  • Dolor en el área genital

  • Si el herpes genital es causado por el VHS-2, también puedes tener síntomas parecidos a los de una gripe, tales como:

  • Inflamación de las glándulas en el área de la pelvis, la garganta y en las axilas

  • Fiebre

  • Escalofríos

  • Dolor de cabeza

  • Sensación de dolor y cansancio


Cuando aparecen ampollas y otros síntomas del herpes genital, se denomina brote. El primer brote (también denominado “primer episodio ” o “herpes inicial”) suele aparecer 2 a 20 días después de contraer la infección, aunque a veces el primer brote tarda años en aparecer.

El primer brote de herpes dura entre 2 y 4 semanas. Si bien las ampollas desaparecen, el virus permanece en el organismo y puede volver a provocar llagas. Son muy comunes los rebrotes, en especial durante el primer año. Es posible que notes algunas señales de advertencia unas horas o días antes de que aparezca el brote, como picazón, ardor u hormigueo en el área genital.

Los brotes de herpes no son algo placentero, pero el primero es el peor. Los rebrotes suelen ser más cortos y menos dolorosos. La mayoría de las personas con herpes padecen menos brotes a medida que pasa el tiempo y algunas dejan de tener brotes.

Los síntomas del herpes pueden ser más dolorosos y persistentes en personas que tienen alguna enfermedad que afecte su sistema inmunitario, com leucemia o VIH.

Síntomas del herpes oral


Por lo general, el herpes oral es menos doloroso que el genital y no provoca tanto malestar. El herpes oral se caracteriza por la aparición de llagas en los labios o alrededor de la boca, llamadas úlceras bucales o herpes febril. También pueden aparecer llagas dentro de tu boca, pero esto solo suele ocurrir las primeras veces que se presentan los síntomas.

Las llagas duran algunas semanas y después desaparecen por sí solas. Pueden volver a aparecer semanas, meses o años después. Las llagas son molestas, pero suelen ser inofensivas tanto para los niños como para los adultos; no obstante, pueden resultar muy peligrosas para los recién nacidos.

Cómo evitar el herpes


El herpes genital se contagia por el contacto de piel a piel cuando se tiene sexo vaginal, anal u oral con alguien que está infectado. De modo que la mejor manera de evitar el herpes y otras ETS es no tener contacto alguno con los genitales o la boca de otra persona.

Sin embargo, la mayoría de las personas tienen relaciones sexuales en algún momento de sus vidas, por lo que es importante saber cómo tener sexo más seguro. El uso de protección, como condones y barreras de látex bucales, cuando se tienen relaciones sexuales reduce el riesgo de contagio de una enfermedad de transmisión sexual.

El herpes puede vivir en áreas del cuerpo que los condones no protegen (como el escroto, las nalgas, la parte superior de los muslos y los labios vaginales), por lo que el condón no siempre te protegerá contra el herpes. No obstante, reduce las posibilidades de contraer herpes.

Si tienes un brote de herpes, no tengas relaciones sexuales con nadie, pues es el momento en que se transmite más fácilmente. Sin embargo, el herpes suele transmitirse cuando no hay llagas ni síntomas, por lo que es importante usar condones y barreras de látex bucales, aunque te veas y sientas bien.

¿Cómo me aseguro de no transmitirle herpes a nadie?


Si descubres que tienes herpes, trata de no asustarte. Hay formas para evitar contagiar a tus parejas y propagarlo a otras partes del cuerpo.

Siempre usa condones y barreras de látex bucales cuando tengas sexo oral, anal o vaginal.


Habla con tu médico sobre tomar medicamentos antiherpéticos todos los días, lo cual puede reducir las posibilidades de transmitir la infección.


No tengas relaciones sexuales durante un brote de herpes, ni utilizando un condón. Puede que haya llagas en lugares que el condón no cubre.


Aprende a reconocer el inicio de un brote y deja de mantener relaciones sexuales al advertir estos signos. Puede que sientas un ardor, picazón u hormigueo que te advierta que están por salir llagas.


No tengas relaciones sexuales hasta que las llagas hayan desaparecido por completo y las costras se hayan curado y caído.


No te toques las llagas, pues podrías propagar la infección a otras partes del cuerpo o a otras personas. Si tocas una llaga, lávate las manos con agua y jabón de inmediato.


No humedezcas las lentes de contacto con saliva, ya que esto puede propagar el herpes oral a los ojos.


Si tienes una llaga en la boca, no beses a nadie, en especial a bebés, niños y mujeres embarazadas.


Informa siempre a tus parejas sexuales de que tienes herpes antes de tener sexo, de modo que puedan afrontar juntos la prevención del contagio.Decirle a alguien que tienes una ETS es difícil, pero el herpes es muy común y no acarrea problemas graves de salud. De modo que trata de no tener vergüenza ni estresarte demasiado por ello. 


Las personas con herpes son dos veces más propensas a contagiarse con VIH que las personas que no lo tienen. Las personas que tienen herpes y VIH tienen una probabilidad mucho mayor de transmitir el VIH a sus parejas. Por lo que es muy importante usar condón para protegerte y proteger a tu pareja.

Fuente: www.plannedparenthood.org

 
Verrugas genitales


Son masas suaves en la piel y las membranas mucosas de los genitales. Se pueden encontrar en el pene, la vulva, la uretra, la vagina, el cuello uterino, así como dentro y alrededor del ano.

Las verrugas genitales se propagan a través del contacto sexual.

Causas


El virus que causa las verrugas genitales se llama virus del papiloma humano (VPH). La infección por este virus es la infección de transmisión sexual (ITS) más común. Existen más de 180 tipos diferentes de VPH. Muchos no causan problemas. Algunos causan verrugas en otras partes del cuerpo y no en los genitales. Los tipos 6 y 11 son los más comúnmente vinculados con las verrugas genitales.

Ciertos tipos del VPH pueden conducir a cambios precancerosos en el cuello uterino o a cáncer cervical. Se denominan tipos de VPH de alto riesgo. También pueden provocar cáncer vaginal o de vulva, cáncer anal, y cáncer en la garganta o boca.

Información importante acerca del VPH:

La infección por el VPH se transmite de una persona a otra a través del contacto sexual que compromete el ano, la boca o la vagina. El virus se puede propagar incluso si usted NO ve las verrugas.


Es posible que usted no vea las verrugas durante al menos 6 semanas a 6 meses después de resultar infectado. Usted tal vez no las note durante años.


No todas las personas que han estado en contacto con el virus del VPH y las verrugas genitales van a tenerlas.


Usted es más propenso a contraer verrugas genitales y diseminarlas más rápidamente si:

  • Tiene múltiples compañeros sexuales

  • Es sexualmente activo a temprana edad

  • Consume tabaco o alcohol

  • Tiene una infección viral, como herpes, y está estresado al mismo tiempo

  • Está embarazada

  • Tiene un sistema inmunitario debilitado debido a una afección como diabetes, embarazo, VIH/Sida, o por medicamentos

  • Si un niño presenta verrugas genitales, se debe sospechar abuso sexual como la posible causa.

Síntomas


Las verrugas genitales pueden ser tan pequeñas que usted no puede verlas.

Las verrugas pueden lucir como:

  • Manchas de color carne que son elevadas o planas

  • Tumores con la apariencia de la parte superior de una coliflor

En las mujeres, las verrugas genitales se puede encontrar:

  • Dentro de la vagina o el ano

  • Por fuera de la vagina o el ano, o en la piel circundante

  • En el cuello uterino dentro del cuerpo


En los hombres, las verrugas genitales se pueden encontrar en:

  • El pene

  • El escroto

  • La zona de la ingle

  • Los muslos

  • Dentro o alrededor del ano

  • Las verrugas genitales también pueden ocurrir en:

  • Los labios

  • La boca

  • La lengua

  • La garganta


Otros síntomas son poco frecuentes, pero pueden incluir:

  • Aumento de la humedad en el área genital cerca de las verrugas

  • Aumento del flujo vaginal

  • Prurito genital

  • Sangrado vaginal durante o después de tener relaciones sexuales


Pruebas y exámenes


El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico. En las mujeres, esto incluye un examen pélvico.

Se utiliza un procedimiento en el consultorio llamado colposcopia para detectar las verrugas que no se pueden ver a simple vista. Se emplea una luz y un microscopio de bajo poder para ayudar a que su proveedor encuentre y luego tome muestras (biopsia) de zonas anormales en el cuello uterino. Usualmente se realiza una colposcopia después de un resultado anormal en una citología vaginal.

El virus que causa las verrugas genitales puede provocar resultados anormales en una citología vaginal. Si usted tiene este tipo de cambios, probablemente necesitará citologías vaginales más frecuentes o una colposcopia.

Una prueba de ADN del VPH puede decir si usted tiene un tipo de alto riesgo de este virus que se sabe causa el cáncer de cuello uterino. Este examen se puede hacer:

Si tiene verrugas genitales


Como una prueba de detección para mujeres de más de 30 años


En mujeres de cualquier edad que tengan un resultado ligeramente anormal en una citología vaginal


Asegúrese de realizarse pruebas de detección de cáncer vaginal, de vulva o anal si recibió un diagnosticaron verrugas genitales.

Tratamiento


El tratamiento de las verrugas genitales debe estar a cargo de un médico. No utilice medicamentos de venta libre para tratar otros tipos de verrugas.

El tratamiento puede incluir:

Medicamentos aplicados sobre las verrugas genitales o inyectados por su médico
Un medicamento recetado que usted se aplica en casa varias veces a la semana
Las verrugas se pueden eliminar con procedimientos menores, incluyendo:

  • Congelamiento (criocirugía)

  • Cauterización (electrocauterización)

  • Terapia láser

  • Cirugía


Si usted presenta verrugas genitales, todos sus compañeros sexuales deben ser examinados por un proveedor y recibir tratamiento en caso de encontrarlas. Incluso si usted no tiene síntomas, debe recibir tratamiento. Esto se hace para prevenir complicaciones y evitar propagar la afección a otros.

Será necesario que usted consulte de nuevo a su proveedor después del tratamiento para verificar que todas las verrugas hayan desaparecido.

Se recomiendan citologías vaginales regulares si usted es una mujer que ha tenido verrugas genitales o si su compañero las tuvo. Si tuvo verrugas en el cuello uterino, puede necesitar citologías vaginales cada 3 a 6 meses después del primer tratamiento.

Las mujeres con cambios precancerosos causados por infección con el VPH pueden necesitar tratamiento adicional.

Expectativas (pronóstico)


Muchas mujeres jóvenes sexualmente activas resultan infectadas con el VPH. En muchos casos, el virus desaparece por sí solo.

La mayoría de los hombres que resultan infectados con el VPH nunca tienen ningún síntoma ni problemas a raíz de la infección. Sin embargo,  pueden transmitir la infección a las compañeras sexuales actuales y algunas veces a las futuras parejas. Los hombres tienen mayor riesgo de cáncer de pene o de garganta si tienen antecedentes de infección por VPH.

Incluso después de haber recibido el tratamiento para las verrugas genitales, usted aún puede infectar a otros.

Posibles complicaciones


Algunos tipos del VPH pueden causar cáncer del cuello uterino y de la vulva. Son la causa principal del cáncer de cuello uterino.

Las verrugas pueden llegar a ser numerosas y bastante grandes. Esto requerirá un tratamiento posterior.

Cuándo contactar a un profesional médico


Consulte con su proveedor si:

  • Un compañero sexual actual o anterior tiene verrugas genitales.

  • Usted tiene verrugas visibles en los genitales externos, prurito, flujo o sangrado vaginal anormal. Tenga en cuenta que es posible que las verrugas genitales no aparezcan durante meses o años después del contacto sexual con una persona infectada.

  • Piensa que un niño pequeño podría tener verrugas genitales.


Las mujeres deben comenzar a hacerse las citologías vaginales a la edad de 21 años.

Prevención


El VPH se puede transmitir de una persona a otra aun cuando no haya verrugas visibles u otros síntomas. El comportamiento sexual con precaución puede ayudar a reducir el riesgo de contraer el VPH y padecer cáncer de cuello uterino.

Siempre use condones masculinos y femeninos. Pero tenga en cuenta que los condones no lo pueden proteger completamente. Esto es porque el virus o las verrugas también pueden estar en la piel cercana.


Tenga solo una pareja sexual, que usted sepa que está libre de infección.


Limite el número de parejas sexuales que usted tenga con el tiempo.


Evite parejas que participen en actividades sexuales de alto riesgo.


Hay dos vacunas disponibles:

Estas protegen contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres por VHP en las mujeres. Las vacunas NO tratan las verrugas genitales, solo previenen la infección.


Se recomienda para niñas y mujeres jóvenes de 9 a 12 años. Si la vacuna se aplica a esta edad, será en series de 2 vacunas.


Si la vacuna se aplica a los 15 años de edad, será en series de 3 inyecciones.


Pregúntele a su proveedor si la vacuna contra el VPH es apropiada para usted o para su hijo.

Fuente: medlineplus.gov

 
Sífilis

¿Qué es la sífilis?


La sífilis es una ETS que puede causar complicaciones a largo plazo o la muerte, si no se trata de manera adecuada. Los síntomas en los adultos se dividen en fases. Estas fases son sífilis primaria, secundaria, latente y avanzada.

 

¿Cómo se propaga la sífilis?


Usted puede contraer sífilis mediante el contacto directo con una llaga de sífilis durante las relaciones sexuales anales, vaginales u orales. Las llagas se pueden encontrar en el pene, la vagina, el ano, el recto o los labios y la boca. La sífilis también puede propagarse de una madre infectada a su bebé en gestación.

 

¿Cómo se ve la sífilis?


A la sífilis se la llama “la gran imitadora” porque tiene muchísimos síntomas posibles y muchos de estos se parecen a los síntomas de otras enfermedades. La llaga de sífilis que aparece justo después de infectarse por primera vez no produce dolor y puede confundirse con un pelo encarnado, una cortadura con un cierre u otro golpe que no parece dañino. El sarpullido que aparece en el cuerpo durante la segunda fase de la sífilis y que no produce picazón se puede producir en las palmas de las manos y las plantas de los pies, por todo el cuerpo o solo en algunas partes. La sífilis también puede afectar los ojos y causar ceguera permanente. Esto se llama sífilis ocular. Usted podría estar infectado por la sífilis y tener síntomas muy leves o no presentar ningún síntoma.

¿Cómo puedo evitar contraer la sífilis?


La única manera de evitar las ETS es no tener relaciones sexuales vaginales, anales ni orales.

Si usted es sexualmente activo, puede hacer las siguientes cosas para disminuir las probabilidades de contraer la sífilis:

Tener una relación mutuamente monógama a largo plazo con una persona que se haya hecho pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS.


Usar condones de látex de manera correcta cada vez que tenga relaciones sexuales. Los condones previenen la transmisión de la sífilis al evitar el contacto con las llagas, pero a veces, las llagas pueden estar en áreas que el condón no cubre. La sífilis todavía se puede transmitir al tener contacto con estas llagas.
 

¿Tengo riesgo de sífilis?


Cualquier persona sexualmente activa puede contraer sífilis mediante las relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin protección. Hable con su proveedor de atención médica de manera honesta y abierta y pregúntele si debe hacerse la prueba de detección de sífilis o de otras ETS. Usted debe hacerse la prueba de sífilis con regularidad si está embarazada, es un hombre que tiene relaciones sexuales con hombres, tiene la infección por el VIH o una pareja que tuvo un resultado positivo a la prueba de sífilis.

 

Estoy embarazada. ¿Cómo afecta la sífilis a mi bebé?


Si está embarazada y tiene sífilis, puede transmitirle la infección a su bebé en gestación. Tener sífilis puede causar que su bebé nazca con bajo peso. También puede hacer que tenga mayor probabilidad de que su bebé nazca mucho antes o de tener un mortinato (un bebé que nace muerto). Para proteger a su bebé usted debe hacerse la prueba de sífilis durante el embarazo y en el momento del parto, si el resultado es positivo debe recibir tratamiento de inmediato.

Los bebés infectados pueden nacer sin los signos o síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el bebé puede presentar graves problemas al cabo de unas cuantas semanas. Los bebés que no reciben tratamiento pueden tener muchos problemas de salud como cataratas, sordera o convulsiones y pueden morir.

¿Cómo sé si tengo sífilis?


Los síntomas en los adultos se dividen en fases.

  • Fase primaria:


Durante la primera fase (primaria) de la sífilis, es posible que note una única llaga, pero que haya muchas. La llaga aparece en el sitio por donde la sífilis entró al cuerpo. Por lo general, la llaga es firme, redonda y no causa dolor. Debido a que la llaga no causa dolor es posible que pase desapercibida. Las llagas duran de 3 a 6 semanas y se curan independientemente de que reciba tratamiento o no. Aunque las llagas desaparezcan, usted aún debe recibir tratamiento para que su infección no pase a la fase secundaria.

  • Fase secundaria:


Durante la fase secundaria, es posible que tenga erupciones en la piel o llagas en la boca, la vagina o el ano (también llamadas lesiones de la membrana mucosa). Esta fase suele comenzar con la aparición de una erupción en una o más áreas del cuerpo. Las erupciones pueden aparecer cuando la llaga primaria se está curando o varias semanas después de que se haya curado. Esta erupción puede tomar el aspecto de puntos duros, de color rojo o marrón rojizo en la palma de las manos o en la planta de los pies. La erupción por lo general no pica y a veces es tan poco visible que es posible que ni se dé cuenta de que la tiene. Otros síntomas que es posible que tenga pueden incluir fiebre, inflamación de las glándulas linfáticas, dolor de garganta, pérdida parcial del cabello, dolores de cabeza, pérdida de peso, dolor muscular y fatiga (sentirse muy cansado). Los síntomas de esta fase desaparecerán reciba o no tratamiento. Sin el tratamiento adecuado, la infección progresará a una fase latente y posiblemente a las fases más avanzadas de la enfermedad.

  • Fases latente y avanzada:


La fase latente de la sífilis comienza cuando todos los síntomas que tuvo antes desaparecen. Si no recibió tratamiento, usted puede seguir teniendo sífilis en su cuerpo por años sin presentar ningún signo o síntoma. La mayoría de las personas con sífilis sin tratar no evolucionan a la fase avanzada de esta enfermedad. Sin embargo, cuando esto sucede es muy grave y ocurriría entre 10 a 30 años desde que comenzó su infección. Los síntomas de la fase avanzada de sífilis incluyen dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis (no poder mover ciertas partes del cuerpo), entumecimiento, ceguera y demencia (trastorno mental). En las fases avanzadas de la sífilis, la enfermedad daña sus órganos internos y puede causar la muerte.

En una infección de sífilis, un caso “temprano” es cuando un paciente ha estado infectado por un año o menos, por ejemplo la fase primaria y secundaria de la sífilis. Las personas que tienen infecciones de sífilis “tempranas” pueden propagar la infección más fácilmente a sus parejas sexuales. La mayoría de los casos de sífilis temprano ocurren actualmente entre los hombres que tienen sexo con hombres, aunque las mujeres y los bebés en gestación también presentan riesgo de infección.

 

¿Cómo sabrá mi médico si tengo sífilis?


En la mayoría de los casos, se puede realizar un análisis de sangre para detectar la sífilis. Algunos proveedores de atención médica diagnosticarán sífilis al analizar el líquido de una llaga de sífilis.

¿Se puede curar la sífilis?


Sí, la sífilis se puede curar con los antibióticos correctos que le recetará un proveedor de atención médica. Sin embargo, el tratamiento no revertirá ningún daño que la infección haya ya causado.

He recibido tratamiento. ¿Puedo contraer sífilis nuevamente?


El hecho de que haya tenido sífilis una vez no lo protege de tenerla de nuevo. Aún después de haber sido tratado de manera exitosa, usted puede volver a infectarse. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si tiene sífilis. Se recomiendan las pruebas de seguimiento por un proveedor de atención médica para asegurarse de que su tratamiento haya sido eficaz.

Debido a que las llagas de la sífilis se pueden ocultar en la vagina, el ano, debajo de la piel que recubre el pene o la boca, es posible que no sea evidente si una pareja sexual tiene sífilis. A menos que sepa que sus parejas sexuales han sido evaluadas y tratadas, puede estar en riesgo de contraer sífilis otra vez de una pareja que no haya recibido tratamiento.

Fuente: www.cdc.gov

 
Tricomoniasis

¿Qué es la tricomoniasis?


La tricomoniasis (o “tric”) es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) muy común causada por la infección transmitida por el parásito protozoario llamado Trichomonas vaginalis. Los síntomas de la enfermedad pueden variar, y la mayoría de hombres y mujeres que tienen el parásito no saben que están infectados.

 

¿Qué tan frecuente es la tricomoniasis?


La tricomoniasis es considerada la enfermedad de transmisión sexual curable más común. En los Estados Unidos, se calcula que 3.7 millones de personas tienen esa infección, pero solo alrededor de un 30% presenta algún síntoma. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres y las mayores son más propensas que las jóvenes a tener la infección.

¿Cómo se contrae la tricomoniasis?


Una persona infectada puede transmitirle el parásito a otra persona que no tenga la infección durante las relaciones sexuales. En las mujeres, el área del cuerpo infectada con más frecuencia es la parte baja del aparato genital (la vulva, la vagina o la uretra) y en los hombres es la parte interna del pene (uretra). Durante las relaciones sexuales, el parásito por lo general se transmite del pene a la vagina o de la vagina al pene, pero también se puede transmitir de una vagina a otra. No es frecuente que el parásito infecte otras partes del cuerpo, como las manos, la boca o el ano. No está claro por qué algunas personas con la infección presentan síntomas y otras no, pero probablemente depende de factores como la edad de la persona y su salud en general. Las personas infectadas que no tengan síntomas de todos modos pueden transmitirles la infección a otras.

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de la tricomoniasis?


Alrededor del 70% de las personas infectadas no presentan signos ni síntomas. Cuando la tricomoniasis causa síntomas, pueden variar entre irritación leve e inflamación grave. Algunas personas presentan los síntomas durante los 5 a 28 días después de haberse infectado, pero otras los presentan mucho más tarde. Los síntomas pueden aparecer y desaparecer.

Los hombres con tricomoniasis pueden sentir picazón o irritación dentro del pene, ardor después de orinar o eyacular, o pueden tener alguna secreción del pene.

Las mujeres con tricomoniasis pueden notar picazón, ardor, enrojecimiento o dolor en los genitales, molestia al orinar, o una secreción clara con un olor inusual que puede ser transparente, blanca, amarillenta o verdosa.

Tener tricomoniasis puede provocar molestias al tener relaciones sexuales. Si no se trata, la infección puede durar meses y hasta años.

 

¿Cuáles son las complicaciones de la tricomoniasis?


La tricomoniasis puede aumentar el riesgo de contraer o propagar otras infecciones de transmisión sexual. Por ejemplo, puede causar inflamación genital que hace más fácil infectarse con el virus del VIH o transmitírselo a una pareja sexual.

 

¿Qué efectos tiene la tricomoniasis en una mujer embarazada y en su bebé?


Las mujeres embarazadas que tienen tricomoniasis son más propensas a tener sus bebés antes de tiempo (parto prematuro). Además, los bebés nacidos de madres infectadas tienen más probabilidades de tener bajo peso al nacer, según los parámetros oficiales (menos de 5.5 libras).

 

¿Cómo se diagnostica la tricomoniasis?


Es imposible diagnosticar la tricomoniasis basándose únicamente en los síntomas. Tanto a los hombres como a las mujeres, el médico de atención primaria u otro proveedor de atención médica tiene que hacerles un examen y una prueba de laboratorio para diagnosticar la tricomoniasis.

 

¿Cuál es el tratamiento de la tricomoniasis?


La tricomoniasis se puede curar con una sola dosis de un antibiótico recetado (puede ser metronidazol o tinidazol), en pastillas que se pueden tomar por la boca. Las mujeres embarazadas pueden tomar este medicamento. Algunas personas que consuman alcohol durante las 24 horas después de tomar este tipo de antibiótico pueden tener efectos secundarios molestos.

Las personas que hayan sido tratadas por tricomoniasis pueden contraerla de nuevo. Aproximadamente 1 de cada 5 personas se infectan otra vez dentro de los 3 meses después del tratamiento. Para evitarlo, asegúrese de que todas sus parejas sexuales también reciban tratamiento y espere para tener relaciones sexuales nuevamente hasta que todos sus síntomas hayan desaparecido (alrededor de una semana). Hágase examinar otra vez si le vuelven los síntomas.

 

¿Cómo se puede prevenir la tricomoniasis?


Usar condones de látex correctamente todas las veces que tenga relaciones sexuales le ayudará a reducir el riesgo de contraer o transmitir la tricomoniasis. Sin embargo, los condones no cubren toda el área y es posible contraer o transmitir esta infección incluso cuando se utiliza uno.

La única manera segura de prevenir las infecciones de transmisión sexual es evitar por completo las relaciones sexuales. Otra manera de abordarlo es hablar acerca de esta clase de infecciones antes de tener relaciones sexuales con una nueva pareja, para tomar decisiones fundamentadas acerca del nivel de riesgo con que la persona se siente cómoda en su vida sexual.

Si usted o alguna persona que conozca tiene preguntas acerca de la tricomoniasis o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual, especialmente con síntomas como una secreción inusual, ardor al orinar o una úlcera en el área genital, consulte a un proveedor de atención médica para obtener respuestas.

Fuente: www.cdc.gov